Fresado de acero


La maquinabilidad del acero es distinta según los elementos de cada aleación, el tratamiento térmico y el proceso de fabricación (forja, laminación, fundición, etc.).

Principales problemas

  • En los aceros blandos, de bajo contenido en carbono, los principales problemas son el filo de aportación y la formación de rebabas en la pieza.
  • En los aceros más duros, la colocación de la fresa resulta más importante para evitar el astillamiento del filo.

Fresas y plaquitas más adecuadas

  • La mayor parte de las fresas CoroMill son adecuadas para mecanizar acero con una amplia gama de calidades y geometrías de plaquita.
  • Observe que CoroMill Century (con cuerpo de acero) y CoroMill 790, originalmente diseñadas para aluminio, también ofrecen buen rendimiento en acabado de acero con calidades GC1010 y GC1030.
  • Las únicas herramientas que no son adecuadas para acero son las fresas AUTO específicas para fundición gris.
  • Geometrías PL, PM, PH y WL, WM, WH
  • Las calidades con recubrimiento MT-CVD de la serie GC4200 son la elección básica. Sin embargo, para fresas de diámetro más pequeño, Dc inferior a 32 mm, y para fresas de escuadrar, k=90°, la calidad GC1030 es la primera elección.
  • En aceros más duros, utilice GC1030 y GC1010.​

 

Recomendaciones de velocidad de corte y calidad según la dureza del material.

Sugerencias de aplicación

Siempre se deben tener en cuenta las recomendaciones sobre colocación de la fresa para evitar un excesivo espesor de la viruta en la salida y sobre mecanizado sin refrigerante, especialmente en operaciones de desbaste.

 

Directrices sobre calidades: planeado

 

Directrices sobre calidad: fresa de ranurar CoroMill® 490, CoroMill® 390, CoroMill® 316

 

CoroMill® Plura